miércoles, 21 de agosto de 2013

A mi agonizante corazón

Cuento con unos años de edad cada uno de ellos a cual mas exterminador. Cuando vas floreciendo te van adoctrinando de forma que empiezas a soñar con un pretérito inmaculado , un orbe repleto de posibilidades, con entidades ilustres que siempre te acompañarán, pasiones gloriosas que te elevaran a la gloria, …
Dónde está todo eso?
A dónde se fueron mis parientes? Aquéllos con los que dibujé mi mañana? Y todas ésas puertas que construí con sangre, sudor y lágrimas? Quién me las destruyó? Qué hay del amor? Porqué aún no llegó? Quién lo secuestró? …
Vago de estancia en estancia sin ubicar mi lugar, miro sin divisar mi horizonte, amedrentado mi órgano roto no quiere ver la senda, pues se acentúa fría y oscura… amargos son los días. Más cada alba fallezco y renazco en el regazo sereno lunar. Me custodia la paz en la lobreguez de su hermoso crepúsculo, tan pulcro y aniquilador a su vez, que hace disipar mis miedos a su par, tanto que a veces me hace olvidar el sentido de ser… de vivir, me hace sopesar sobre temores que se alimentan en la oscuridad de algún rincón perdido en el que me hallo y desvelan mi alma sin su permiso, no la dejan acampar. Por qué de la vida? Qué sentido tiene cuando no puedes ver tus pasos sobre el camino?...Para qué alimentar los sueños de un niño e impartirle métodos que luego nunca verá realizar?
Y mientras tanto, como alguien en su infancia siempre contaba… una niña sola solitaria caminaba por el camino… y un hombre que parecía de lejos una sombra se acercaba. Era el cuento que ella siempre contaba con título: Una niña en el camino…
 Sería el miedo que se avistaba en sus enormes tristes ojos negros de juventud angelical?
Un cuestionario incesante no deja tregua al pensamiento, lo mantiene a quemarropa sin compasión ninguna, el corazón cada vez late más deprisa con la intención de escapar de ésa maldita cárcel mental que no le permite descansar desde hace tanto tiempo ya… ohh dolor incandescente que raja mi alma igual que el acero mortífero de la guadaña de quién cruel dueño desconoce compasión ni estimación por nada ni nade, no conoce edad ni atiende a razón alguna … déjame ir en paz!!! Permíteme coger la última nave o ábreme las puertas de la libertad para disfrutar de la felicidad!!!


Autor/a: kiara.M.O         22/08/2013

2 comentarios:

juan manuel zanchez costa dijo...

esta muy bien pero hay tanta tristeza y dolor que asta el corazón mas grande y fuerte rompe en llanto por aliviar ese pensamiento. te felicito por que como expone una niña en el camino, la vida es puro teatro

Kiara dijo...

Grax por tu comentario, creo k realmente son preguntas k todos o casi todos nos hacemos a lo largo del camino... aunk no todos percibimos ni sentimos con la misma intensidad esta sed de respuestas, si sobrevuelan en la mente de muchos.... con este relato corto de mi libro no prentendo entristecer a nadie, tan solo busco la reflexion y k esto nos invite a apreciar mas los pekeños detalles k dejamos escapar, a dejar a un lado las vanalidades absurdas a las k nos someten en este sistema implantado por terceros solo para ellos engordar sus vientres y valorar lo auntentico de la vida k no es otra cosa k uno mismo y compartir lis dias ya sean grises,oscuros o soleados con akellos a kienes de verdad amamos.Chau kissess k tengas un gran dia brother!!!